El amor no duele. Duele el rechazo, la traición, la mentira, la decepción. Duele saber que lo que pensábamos que era nuestro, nunca lo fue. Duele saber que lo que creíamos que era nuestra mejor realidad, fue solamente una fantasía, un espejismo en un desierto árido. Duele saber que la persona amada te engaña y con una facilidad cruel y deshonesta, sin importarle hacerte daño. Duele olvidarse que la vida es para vivirla en plenitud, y empecinarse tratando de recordar lo que ya no fue. Duele saber que esa persona que creíamos buena y sincera, nunca lo fue. Duele saber que engañaste a tu propio corazón al mentirte y decirte que a quien amabas, no te engañaba, a pesar de todas las señales que todos veían, y principalmente, las señales que vos veías. Duelen los “golpes de pecho” que nos damos después de una traición, olvidándonos que teniamos vida y derecho a ser felices..